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Productos saludables con etiqueta limpia: sanidad, simplicidad y naturalidad

Se ha determinado entre las preferencias de los consumidores que 4 de cada 10 de ellos prefieren consumir alimentos sabrosos ante los sanos, concibiendo que la alimentación sana y saludable consiste solamente en comer vegetales o ensaladas. Las asociaciones que se desprenden de estas preferencias revelan una acentuada evidencia de desinformación entre los consumidores acerca de una correcta nutrición. 

Una campaña de educación nutricional orientada a lo saludable generaría consumidores más informados, con decisiones más conscientes de la relación salud-nutrición. Esto minimizaría los altos índices críticos en las alarmas de salud pública referente a obesidad infantil y adulta, sobrepeso, enfermedades crónicas como son la diabetes y las enfermedades cardiacas, alergias alimentarias, problemas digestivos e intolerancia a determinados ingredientes.

Modos de vida más sanos y exigencias del mercado han logrado inspirar a las industrias de alimentos hacía una mayor innovación de productos formulados con ingredientes y aditivos más cercano a lo natural y reduciendo su utilización. 

¿Cuáles serán las materias primas del futuro?, ¿cuál será el comportamiento de los consumidores a la hora de elegir productos alimenticios? Y ¿qué alimentos contribuirán a la mejor salud de la población arremetiendo las actuales enfermedades crónicas? Estas son algunas de las interrogantes que los estudios de salud han abordado generando propuestas y recomendaciones.

Esta afición se ha promovido en continentes y países mediante la creación de reguladores y gubernamentales normativas de salud pública en sus entes. Ambas son medidas que ha adoptado la industria de alimentos, enfrentando el desafío de transformarse en respuesta a las necesidades de nutrición, salud y bienestar de los consumidores.  

Esta preferencia hacia lo simple, sano y natural, está experimentando un crecimiento acelerado a escala mundial, predilección que ha llevado a valorizar las llamadas “etiquetas limpias”.

La etiqueta limpia

La etiqueta limpia se refiere a aquellos alimentos que no contienen en su formulación saborizantes, conservadores, edulcorantes u otros ingredientes artificiales. Estos también son asociados con elementos no modificados genéticamente, libres de alérgenos, sin hormonas de crecimiento, sin grasas trans ni saturadas, ni productos transgénicos.

A inicio del siglo XXI se avecinaba una generación que se convertiría en los emisarios de las tendencias saludables. Un concepto que está muy ligado a terminologías como “orgánico”, “saludable” o “limpio” de un gran posicionamiento, ya que las tendencias de consumo han exigido cambios, orientándose hacia la conciencia más armónica con el medio ambiente, el cuidado propio, y por supuesto la salud. 

Este nuevo concepto de etiqueta limpia hace referencia a la naturaleza, la transparencia y simplicidad en la elaboración de productos. Esta preferencia ha ido año a año, de forma sigilosa, cobrando más auge, generando consumidores que buscan por referencia productos más naturales, simples y de menor procesamiento industrial o tecnológico.

La tendencia a la alimentación sana ha sido tan fuerte a escala global, que ha desplazado tendencias que han permanecido en el tiempo por décadas, para dar cabida al impacto y la fuerza que tienen las denominadas etiquetas limpias.

Como ejemplo referencial a esta tendencia, es habitual que un usuario tome en sus manos un envase y su primera acción sea “comer con los ojos el balance o la información nutricional en la etiqueta”. El usuario verifica que el producto no esté formulado con ingredientes o aditivos artificiales y con una menor cantidad de estos que el producto tradicional. Finalmente, el también verifica que la información sea nítida y de fácil comprensión.

La etiqueta limpia, está asociada con un listado de ingredientes o aditivos familiares y reconocidos, que sí se pueden pronunciar, o para otros como un listado de ingredientes que no se deben ingerir.

La predilección más preponderante que se exterioriza para los alimentos hoy en día es la etiqueta limpia, transformándose en un desafío o contienda para la industria.

La etiqueta limpia: ¿es una eficiencia o desafío para las industrias?

La industria de alimentos está experimentando un cambio abismal, respondiendo a las múltiples demandas de los consumidores, quienes cada vez están más conscientes de la relación salud-nutrición y del impacto medioambiental de sus decisiones de compra, encontrando en los alimentos productos que hagan sintonía con sus valores y principios éticos.

La sana alimentación está apropiándose y tomando fuerza como tendencia, jugando un rol cada vez más sobresaliente en las sociedades modernas. Esta relevancia identifica un conjunto de desafíos y oportunidades para obtener una alimentación más saludable desde lo natural, satisfaciendo a los consumidores y sus predilecciones.

La fuerte inclinación de los usuarios por esta preferencia está cobrando espacios que se proyectan como la tendencia más importante para el sector alimenticio, estimándose que este tipo de etiquetas representará transcendencias millonarias a escala mundial.

La ciencia y la tecnología en la industria han provisto en el tiempo una gran variedad de productos alimenticios con calidad. En el presente, las exigencias son mucho más complejas, con el rol de aportar más conocimientos de interacción entre el organismo humano y la alimentación. Paralelamente, se debe establecer un compromiso y una obligación que demuestre credulidad, innovando en nuevas materias primas e insumos relevantes, desarrollando productos que den confianza y converjan con los actuales valores éticos. 

Estas nuevas exigencias requieren de una reformulación global de los productos, tanto a nivel de estrategias de mercadotecnia, como de importantes modificaciones de tecnologías y formulaciones. Inicialmente, este tipo de cambio incurre directamente en el costo de manufactura, incrementando el costo del alimento terminado. Naturalmente los ingredientes y aditivos químicos son más económicos, pero se sobre entiende que, a una mayor producción de etiquetas limpias, reaparecerán nuevos proveedores en el mercado, y por ende la reducción de sus precios.

Llevar una etiqueta limpia involucra un traslado hacia el interior del producto; es allí donde está la disputa, porque implica ir más allá del envase y de su descripción impresa, para inclinarse por lo sano y comprensible, sin transgredir las características organolépticas del mismo. Se requiere entonces de mayor disposición hacia la investigación en pro de trabajar con ingredientes y aditivos innovadores, y que coincidan con la intención de sano y saludable que aporta la nueva etiqueta. 

Consulte aquí este artículo de Orlando Niemann, publicado en la más reciente edición de CarneTec. 

Conozca el autor

Orlando Niemann es director ejecutivo de N&M International Trade Business. El especialista chileno inició su experiencia profesional en Venezuela, país donde se ejerció en cargos directivos para empresas de cárnicos de valor agregado. Posteriormente, se especializó en el uso de aditivos e ingredientes y recibió capacitación en países como EE.UU., Filipinas, Dinamarca y España. onaniemann@extensatec.com

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